¿Te has bloqueado?
“Estoy bloqueado” o “Estoy bloqueada”
¿Te sonó la frase? ¿Te ha pasado?
Todos nos hemos bloqueado en algún momento: luego de una mala noticia nos quedamos en blanco y no sabemos qué decir, o en pleno examen para el que hemos estudiado mucho y de repente, 😕 horror nos quedamos en blanco.
En el peor de los escenarios, dentro de la neurodivergencia existe el shutdown, que puede llegar a ser tan intenso que la sensación de bloqueo provoque inclusive dificultad en la comunicación.
Y no creas que esto sucede de manera exclusiva cuando se estudia, esto también puede suceder en la vida profesional o en la vida en general, tanto en personas consideradas neurotípicas como en personas neurodivergentes.
Es tan terrible como sentarse frente a la computadora con una hoja de Word abierta durante horas sin saber por dónde empezar.
Ese momento en que ya no sabes ni qué vas a hacer, no tienes motivación, los nuevos proyectos no encuentran tierra fértil en tu cabeza y no tienes idea de qué va a pasar con tu vida.
Estas tan bloqueado que no tienes ni la más pequeña iniciativa de utilizar a Santa «IA» para poder empezar a delinear un proyecto.
El momento del bloqueo
Sucede en cualquier momento: al regresar de las vacaciones, luego de una agitada reunión, luego de unos días de gira, luego de terminar un proyecto importante.
O puede suceder sin una situación detonante aparente, te bloqueas, no sabes qué sigue, te brincas procedimientos, quedas en blanco.
Esto les ocurre a muchas personas y puede estar provocado por diferentes situaciones: altos niveles de estrés, un puesto de trabajo o funciones poco motivadoras, exceso de responsabilidades, situaciones de la vida personal, ansiedad, hiperestimulación, etc.
La situación por sí sola no suele provocar el bloqueo, más bien lo causa suele ser la forma en que se vive dicha situación y por supuesto la carencia de habilidades para afrontarlas.
Habilidades como la comunicación, inteligencia emocional o confianza.
Y en un mundo tan competitivo estas situaciones pueden pasar una cara factura en la vida profesional y personal.
¿Cómo superar esos momentos en blanco?
Como siempre digo, poner la renuncia a las responsabilidades de un adulto y salir corriendo no es la solución, es toda una fantasía que salvo que tengas mucha disciplina, valor y un plan, no suele resolver mucho.
Algunas recomendaciones son:
- Empezar por buscar un espacio para la relajación, sí ya sé, encontrar espacio para dedicarlo a uno mismo suele ser muy difícil para algunas personas, sin embargo, necesitas descansar tu mente. Y sobre todo sin culpas, todo un arte.
- Hacer una lectura del cuerpo, el propio hecho de bloquearse indica que algo no está bien, sin embargo, ¿qué otras partes de tu cuerpo están enviando mensajes?
- Tener claro qué es lo que bloquea, cansancio, un trabajo que no te gusta, un proyecto que no te motiva. Si hay algo que puedas corregir corrígelo.
- Dejar de pensar o de decir que no vas a lograrlo, te lo terminarás creyendo, casi una profecía.
- Buscar ayuda, conversar con alguna persona de confianza puede ayudar a despertar y ordenar las ideas.
Y por último prestar atención, si la situación de bloqueo se presenta de una manera constante es un indicativo de la necesidad de un cambio y no sólo un cambio de trabajo, sino un cambio de actitud de cómo afrontas y atiendes tu propia vida.
Un abrazo
Laura

